1
Caminando, explorando, conociéndome, conociéndote…
Conociéndote, llego a nuevos templos, colmados de luz, plenos de oscuridad.
Oscuridad al no poseer guía, solo el instinto y una pequeña brújula…
Brújula que extiende su mano con forma de flecha para acompañar mis pasos
Pasos llenos de firmeza, llenos de fe, en pies desnudos y delicados
Que ni el tiempo ni el prejuicio dejen un camino predefinido…
Que ni el miedo ni la duda señalen un plazo…
2
No quiero dejar huellas, no quiero dejar rastros, no quiero alguien logre…
Logre seguirme, logre ser como yo, logre llegar, logre tener…
Tener el privilegio, la dicha, la magia y el poder…
El poder de ingresar, de abrir aquella gran puerta de oro…
Oro forjado, muy bien cuidado, resplandeciente, deslumbrante…
Deslumbrante de vida, encandilante de muerte…
Que ni el tiempo ni el prejuicio dejen un camino predefinido…
Que ni el miedo ni la duda señalen un plazo…
3
Dentro de este templo, hay paz, hay tesoros, hay dicha, hay felicidad…
Felicidad que no debe ser compartida, felicidad mezquina, adictiva…
Adictiva por ser descubierta, conquistada, acunada, querida…
Querida como la vida, temida como el monstruo de lo incierto…
Incierto puede ser el lugar donde este templo se encuentre ya que sabe camuflar…
Camuflar su posición, sus entradas, sus puntos débiles, sus grietas…
Que ni el tiempo ni el prejuicio dejen un camino predefinido…
Que ni el miedo ni la duda señalen un plazo…
Demonnak / 2009
Santiago - Chile.